Sala de Prensa Tecnológica/La Rueda Prensa/Por Armando Cedeño G 


Los seres humanos, entre tantas cosas, se caracterizan por una insaciable curiosidad. Ella ha sido el motor para explorar, entender y maravillarnos este hermoso mundo. Pero la curiosidad no se limita a nuestra tierra. Por generaciones, las estrellas y planetas les han suscitado una inexplicable intriga. 

Bajo este contexto, diversos rovers de la NASA han sido enviados al planeta rojo para estudiarlo y comprenderlo mejor, y así entender mejor el desarrollo geológico de la Tierra. El Rover Perseverance arribó sano y salvo a la superficie marciana el 18 de febrero del presente año. Este moderno robot, equipado con 19 cámaras, láseres, radares y demás artilugios tiene entre sus misiones buscar restos fósiles de vida microbiana en las rocas marcianas.

Pero el Perseverance no llegó sólo. Con él aterrizó el helicóptero marciano Ingenuity, la primera aeronave enviada a otro planeta. Si el experimento resulta exitoso, todos los datos recabados que retornen serán beneficiosos para futuras misiones, en especial en aquellas donde los astronautas no pueda acceder por vía terrestre.



Ingenuity

El objetivo del Ingenuity se puede resumir de una manera bastante simple: demostrar que las aeronaves pueden surcar extremadamente delgada atmósfera marcianos. A pesar de que los humanos inventaron hace más de un siglo los aviones, las propiedades de la atmósfera marciana hace que las reglas del juego sean totalmente distintas.

El planeta rojo tiene solamente un tercio de la gravedad terrestre, y su atmósfera apenas llega al 1 % del presente en la superficie de la Tierra. A ello hay que sumarle la diferencia de composición, temperatura y presión. Durante el día, Marte recibe la mitad de la energía del Sol que llega a la Tierra, y en la noche, la temperatura cae hasta los – 90° C, la cual puede congelar y destruir componentes eléctricos que no estén debidamente protegidos.

Para poder volar, el Ingenuity debe ser pequeño y liviano; además debe mantener suficiente energía para calentar sus circuitos durante la gélida noche.

Otro inconveniente es el retraso que se presenta en las comunicaciones. Debido a las enormes distancias, es imposible pilotar a tiempo real al helicóptero Ingenuity. Para solventar este problema el equipo desarrollador configuró al pequeño dron para que tome sus “propias decisiones” mediante un sensor que proporcionará datos de temperatura, altura y posición. También analizará las fotos para garantizar que se desplazamiento sea el programado. 

El primer vuelo está programado para después del 8 de abril, con posible fecha para el 11 del mismo mes. Mientras tanto, el rover Perseverance trasladará al Ingenuity a la zona de despegue.

Este helicóptero de 1.8 kg marcará un antes y después en la exploración espacial. Su misión es comparable a lo logrado por los hermanos Wright cuando desarrollaron el primer avión.

Ingenuity fue desarrollado en los Laboratorios de Propulsión Jet (JPL) de la NASA.

El éxito de Ingenuity es esencial para demostrar que volar en una atmósfera tan hostil como la marciana es posible. Esta tecnología abrirá el camino para una nueva generación de vehículos aéreos presentes en futuras misiones. Los posibles usos de los futuros helicópteros incluyen proporcionar diferentes puntos de vistas del terreno, exploración en lugares inaccesibles o peligrosos, o transportar carga útil a una hipotético tripulación de astronautas.


Por laruedaprensa.com

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